MUSEO REINA SOFIA

viernes, 30 de octubre de 2015


Reina Sofia. Dali


Aunque parece el típico tópico, es cierto; sólo por ver el Guernica, la visita merece la pena. Pero el Reina Sofia es mucho más. A parte de Picasso, están Dalí, Gris, Miró, Saura, Zuloaga y por supuesto el edificio, los alrededores, las anécdotas....



Antes de tu visita entra en su web e infórmate. Por ejemplo, es de los pocos museos que abre los lunes y cierra los martes, consulta las tarifas y las horas gratuitas, mira a ver si hay alguna exposición que te interese. En fin, trastea en la página.



Una vez en el museo, y antes de entrar, detente un rato frente al edificio. Su historia se remonta a Felipe II, cuando en 1556 decide centralizar en uno, todos los pequeños hospitales que estaban diseminados por Madrid, se llamó el "Hospital General". 

Unos doscientos años después, ya en época de Carlos III, la edificación resultaba insuficiente y totalmente obsoleta, por lo que se proyectó la construcción de otra nueva. 

El nuevo edificio, de estilo neoclásico, fue diseñado inicialmente por Hermosilla, aunque las remodelaciones y casi toda la obra la ejecutó Sabatini. En el diseño primitivo el sanatorio era inmenso, debía llegar hasta la calle Atocha. Estaba compuesto de varios edificios alrededor de diferentes patios. Pero como en tantos y tantos proyectos al final la falta de dinero hizo que sólo se construyera una pequeña parte. 

De hecho, cuando miras el frente del actual museo ves lo soso y austero que es, eso es debido a que no fue proyectado como fachada sino como parte interior de uno de los patios. 


El actual edificio funcionó como sanatorio desde 1787 a 1965 con el nombre de "Hospital de San Carlos". 

Después estuvo vacío durante 15 años, hasta que en 1980 empezaron las obras para transformar el inmueble en el "Centro de Arte Reina Sofía", el centro sólo acogía exposiciones temporales y ocupaba únicamente una parte del edificio. Cierra sus puertas tras ocho años de actividad.


Y otra remodelación, se instalan los ascensores panorámicos y se rehabilita todo el edificio, para albergar la colección del antiguo "Museo Español de Arte Contemporáneo", que ahora pasa a llamarse "Museo Reina Sofia". Se inauguró el 10 de septiembre de 1992.



Otra cosa, ante la puerta hay una escultura, una especie de cactus o totem. Es obra del artista toledano Alberto Sánchez, un autodidacta que apenas fue a la escuela. 

La obra fue un encargo del gobierno de La República para la Exposición Universal de París de 1937. No es la original, es una réplica, ya que la auténtica desapareció, nunca volvió de París. ¿El título? "El pueblo español tiene un camino que conduce a una estrella". 


Te recomiendo que la visita al museo la empieces por los ascensores panorámicos, sube directamente a la cuarta planta y ve bajando, es mucho mas cómodo ya que vas a patear mucho. El museo es grande, en medio día no lo ves. Es un edificio que por dentro impone, los techos tienen una altura increíble, los pasillos son enormes y el claustro es precioso. 


Baja por lo menos un tramo por las escaleras. A no ser en horas de gran afluencia de público, suelen estar desiertas. Es en ellas donde mas se nota la antigüedad del edificio, y es en ellas donde se te viene a la mente las leyendas del edificio.

Hace años que no se habla de ellos, pero durante muchísimo tiempo nos estuvieron bombardeando con los fantasmas del museo, en prensa, en radio... ¡hasta en los telediarios nos hablaban de las apariciones del Reina Sofia! El caso es que ya desde el s. XIX se decía que a los pacientes del hospital, antes de morir, se les aparecía un espíritu anunciándoles su inminente muerte. 


En todas las rehabilitaciones han aparecido varios restos humanos, pero en la última aparecieron además las momias de tres monjas, a las que se enterró de nuevo en el mismo museo, justo debajo de la entrada.

Los trabajadores, sobre todo los vigilantes nocturnos se quejaban de ruidos, ascensores que se ponían en marcha solos, apariciones; y por lo visto un equipo de parapsicólogos mandados llamar por la dirección del centro fue testigo de ello. Hubo varias bajas y peticiones de traslado.


Si tu visita va a ser inferior a un par de horas (por ejemplo si pasas en el horario gratuito) y aunque el arte es algo muy subjetivo, yo te aconsejaría que fueras directamente a la segunda planta y centraras en ella tu visita. A parte de estar ahí el Guernica, podrás ver las pinturas de Dali, Julio Romero de Torres, Regoyos, Zuloaga, Miró, Sorolla, Gris. Las películas de los Lumière, las fotografías de Sánchez Portela o Rosenblum, o la maqueta del pabellón español en la Exposición Universal de París de 1937. 


Cuando estés en la segunda planta, al visitar la sala 206-01, vas a ver que hay una puerta que comunica con el edificio Nouvel, sal por ella, coge el ascensor que está a tu izquierda y sube a la tercera planta. En esa planta está la terraza del Nouvel, abre la puerta y entra (parece lioso pero cuando estés allí, siguiendo las instrucciones es sencillo). Es grande, debes de llegar por lo menos a los pies de esa escultura que parece sacada del cuento de "Los músicos de Bremen". Luego vuelve por donde has venido y continúa tu visita. 


Antes de irte hay otra cosa que no te puedes perder, y es su jardín, aunque con algunas reformas, es aún el original que diseño Sabatini. Verás que es un remanso de paz y tranquilidad, da una pequeña vuelta por él para observar sus fuentes neoclásicas, de la misma época que el resto del edificio, y sus modernas esculturas.


El Reina Sofia está dividido en dos edificios, hasta ahora (y quitando el inciso de la terraza) sólo hemos hablado del edificio Sabatini

Durante los años 2001-2005 se construyó una ampliación del museo, obra del arquitecto Jean Nouvel. Mucho cristal, composite rojo, una enorme y voladiza cubierta, en fin un diseño rompedor que debería de chirriar al lado del otro edificio, pero a mi me encanta como lo ha integrado. 

De este edificio hay dos cosas que no te puedes perder. Una ya te la he dicho, es la terraza. Y la otra es la biblioteca. Está a nivel de calle, la entrada es gratuita, sólo te piden el DNI, entra y ojea un rato la colección de libros de arte. ¡Alucinante!


El museo cuenta con dos cafeterías-restaurantes, uno en cada edificio, la estética lógicamente distinta, los dos están genial y en verano tienen además terrazas. 

Pero también puedes subir por la calle Santa Isabel, si hace tiempo que no pasas te va a sorprender, desde hace un par de años la zona se ha puesto de moda, y han abierto un montón de locales que están genial, una zona alternativa mas barata que Conde Duque y sin el agobio de Malasaña. 

Y un secreto que te voy a contar, casi en frente del museo, en el número 51 de Santa Isabel está el Colegio Oficial de Médicos, entra y pregunta por la cafetería. Aunque es preciosa, toda en mármol, bronce y madera, si hace buen tiempo seguro que te quedas en su terraza. La única pega que solo esta abierta de lunes a viernes hasta las siete de la tarde y los sábados por la mañana


Verás que no se ha hablado de arte en el post, que en el fondo, es el objeto de la visita al Reina Sofia, bueno tienen una web fantástica donde puedes ver todo el museo, puedes filtrar por autor, por género o por planta. Y como eso aquí no lo vamos a mejorar, preferible remitirte al original.


DIRECCION: Santa Isabel, 52 - 28012 Madrid 

TELEFONO: 91- 774 10 00


HORARIO: Lun - Sáb 10:00 a 21:00 h. Dom 10:00 - 14:15 h. Cierra martes

PRECIOS: De 0 a 8 euros. 



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